Más allá de que no parece sentirse una cenicienta, esta modelo tiene un calzado que no le sienta bien. Y lo peor de todo es que el momento para descubrirlo fue en el medio de una pasada por sobre la pasarela. Pobre, da tanta lástima verla sufrir que hasta una persona del público se solidarizo para acompañarla y completar su pasada. Qué vergüenza !
es gracioso,bajo un punto de vista humuristico,pero desagradable los resultados de terminar su trabajo